En suma, con el método de
compra, además de transferir el control de la compañía,
se reconoce un fondo de comercio
cuando exista un exceso en el precio de transacción sobre
el coste de adquisición. Mientras que en la unificación
de intereses, al unificar los criterios contables y practicar
tan sólo cambios mínimos con el fin de agregar
sus estados financieros individuales, nunca deberá dar
lugar a reconocer un fondo de comercio.
No debemos perder de vista que la utilización de un método
u otro de combinación de empresas, afectará a los
resultados futuros de las compañías fusionadas
en lo que atañe a la amortización de los activos
adquiridos. Una revalorización de los activos según
el método de compra implicará un aumento de las
amortizaciones futuras con el consiguiente incremento de los
flujos de fondos que lleva consigo.
Junto a estos, el fondo de comercio adquirido deberá amortizarse
en función de su vida útil estimada, repercutiendo
las respectivas dotaciones en una disminución de los beneficios
por acción anunciados por la compañía.
En aras a mejorar la ganancia por acción EPS,
en las fusiones por absorción, podría recomendarse
a la empresa adquirente comprar acciones ex-ante
de la que pretende adquirir a su valor de mercado y realizar
una oferta a un precio superior por las restantes, de esa forma,
podría disminuir el valor del fondo de comercio y en consecuencia
reducir su amortización haciendo más atractiva
la rentabilidad del accionista.
Tal
es la importancia de mostrar un buen nivel del indicador EPS, que se han advertido ventajas en
el valor en bolsa de las empresas británicas, frente a
las firmas de EE.UU. adquirentes de otras compañías,
que pueden reconocer el F.C. positivo, o negativo como reservas,
sin que les afecte la amortización del mismo en los resultados.
Tales dotaciones, cuando se trata de cantidades elevadas, influyen
notablemente en la rentabilidad futura de las compañías
y en consecuencia en la cotización de sus acciones.