Los
contratos Fras (Forward
Rate Agreement) nacieron para garantizar el tipo de interés en
operaciones de inversión y financiación, sustituyendo a los depósitos forward-forward.
Un Fra
es un contrato
a plazo sobre tipos de interés mediante el cual dos partes
acuerdan el tipo de interés de un depósito teórico o nocional, a un plazo y
por un importe determinado, que se realizará en una fecha futura estipulada.
Permiten eliminar el riesgo de fluctuaciones en el tipo de interés durante
dicho período.
La aplicación fundamental de
este instrumento financiero, y que ha producido su espectacular crecimiento, es
la fijación
del importe de los intereses de un préstamo/ empréstito
o de una inversión, para un período futuro determinado, sin que en ningún momento las partes se intercambian el principal (nominal del
contrato), dado que éste es teórico y no existe.
En
España son ampliamente utilizadas por entidades de crédito, a pesar de su desconocimiento
por otro tipo de potenciales usuarios.