Orificios de los sacos anales.
 Identificación de los sacos anales que deben ser evacuados antes de la cirugía.
 Limpieza con soluciones antisépticas en varias veces para reducir al mínimo la concentración baceteriana en los sacos anales.
 Taponamiento del recto para evitar contaminación por heces del campo operatorio.
 Identificación de los sacos introduciendo una pinza mosquito por el orificio del conducto.
 Incisión cutánea y disección cuidadosa del esfínter anal externo para disecar el saco anal.
 Rotura del saco anal por accidente (se debe evitar romperlo). De aquí la importancia de una buena preparación antiséptica de los sacos antes de la cirugía.
 Se debe disecar y resecar completamente el saco, no debe quedar ningún resto del mismo en el campo operatorio, ya que se complicaría la correcta evolución de la intervención.
 Ligadura y sección del conduto del saco lo más cerca posible del ano.
 En el lado contralateral se procede de la misma forma. En este caso no hemos roto el saco (así sí se debe realizar).
 Disección del saco anal derecho, a continuación se liga y secciona el conducto.
 El tejido subcutáneo se sutura con material sintético absorbible 3/0.
La piel se sutura con puntos recurrentes verticales de material monofilamento no absorbible.
 Evolución a los 3 días de postoperatorio.
 Evolución a los 10 días de postoperatorio.