La intususcepción es la introducción o invaginación de un segmento intestinal dentro de la luz de otro segmento adyacente.

Las intususcepciones más comunes son las ileocólicas (como la que vemos en la imagen) y las yeyunoyeyunales (a la que corresponden las siguientes imágenes).

Las intususcepciones se producen como consecuencia, normalmente, de enteritis, parasitos intestinales, cuerpos extraños, cambios de alimentación e incluso cambios de temperatura.

El cuadro que aparece es de OBSTRUCCIÓN INTESTINAL.

En la radiografía se observa un aumento de densidad en el abdomen en forma tubular de gran tamaño (forma de "morcilla"), que se puede palpar con facilidad desde el exterior.
En este caso nada mas abrir el abdomen ya se observa la distensión de las asas intestinales afectadas, que se extraen fuera del abdomen.

La maniobra de reducción se debe realizar con delicadeza, irrigando continuamente para facilitar el deslizamiento del intestino.

En estas maniobras se debe traccionar con sumo cuidado, dando mayor protagonismo a la expresión del segmento intususceptado.

Cuanto antes se realice la intervención quirúrgica más sencilla será la reducción de la ectopia (porque aún no se han producido adherencias serosas), y mejor será la recuperación y el pronóstico del paciente.

Evaluar el estado del intestino, por si fuese necesario realizar una enterectomía (en caso de necrosis).

A continuación se realiza una enteropexia para evitar la recurrencia del cuadro.

Para ello se realizan una serie de punos sencillos de material absorbible que fijan los bordes antimesentéricos de las asas afectadas.

Fin de la enteropexia antes del cierre de la laparotomía.
No obstante algunos casos son más difíciles de resolver por las adherencias que se han creado, que imposibilitan su reducción, o porque la isquemia producida ha necrosado segmentos intestinales que se deben extirpar.

En estos casos hay que recurrir a técnicas de enterectomía.