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Cómo hacer una entrevista de trabajo

Cómo hacer una entrevista de trabajo

Si ya has enviado tu CV con la Carta de Presentación y has conseguido una entrevista, vas por el buen camino para conseguir el esperado trabajo, pero ¡prepárate!, ahora llega el momento de demostrarle al empleador que tú eres quien están buscando.

Antes de la entrevista de trabajo

1. Ensaya

Como todo en esta vida, se aprende con la práctica. Cuantas más entrevistas hagas, mejor te saldrán. Y si es la primera, puedes hacer un pequeño ensayo con un orientador laboral o alguien de confianza. Siempre recomiendo ir a entrevistas de puestos que no te interesen, pues te darán gratis un curso de cómo superar entrevistas de selección.

2. El CV

Memoriza tu CV, comprobarán si lo que hay escrito es cierto. El día de la entrevista lleva tu copia por si el entrevistador no la tiene, o para responder con mayor confianza sobre datos concretos.

3. Infórmate

Infórmate sobre la empresa: posición estratégica, noticias relevantes, delegaciones, dificultades del sector, etc. Su página web, internet, e incluso Linkedin son buenas fuentes de información. Así podrás dejar caer en la entrevista que te has informado. También te recomiendo que visites la empresa unos días antes. Además de asegurarte de la dirección, podrás captar el ambiente que se respira, el tipo de ropa más habitual, y ver de qué presume la empresa (folletos, carteles, …): por ejemplo que exporta, política de calidad, algún premio recibido, carácter multinacional, ..

Si sabes con mayor precisión lo que están buscando, con mayor precisión podrás ofrecerlo (o no y ahorrarte un mal trago).

 

Durante la entrevista

1. Todos somos personas (y por lo tanto influenciables)

El entrevistador es una persona, no una máquina. Explícate con claridad y convicción, y detecta si logras atraer su atención, hacerte entender, etc. Según vaya mostrando interés podrás extenderte más o menos.

2. No te sientas en inferioridad ni actúes con superioridad.

No te sientas en inferioridad. Estás intentando descubrir con otra persona si podéis llegar a un acuerdo, hallar un terreno común a vuestros intereses, es una negociación “gano-ganas”, en la que los dos os podéis beneficiar. No estás mendigando trabajo, sino que estás ofreciendo tus servicios para trabajar en ESE puesto en ESA empresa resolviendo problemas. ¿Cuáles? Los que has investigado que tiene en ese momento: vender más, gestionar un equipo, administrar un área, cubrir una vacante, …

3. La comunicación no verbal habla por ti

No masques chicle, ni te sientes “a la defensiva” de brazos cruzados. En el punto medio está la virtud. No te obsesiones con los gestos pero ten en cuenta que dicen mucho de ti. Muéstrate relajado pero no bajes la guardia ante muestras de confianza, puede ser una treta.

4. Piénsalo dos veces

Tómate tu tiempo y piensa un segundo la respuesta antes de empezar a hablar.

5. Confianza

Mira a los ojos del entrevistador, aprieta la mano con firmeza cuando te la ofrezcan al empezar y al acabar. Estás seguro de ti mismo pero no vas a mostrarte vanidoso ni a criticar tus anteriores empleos o jefes. Apóyate en referencias y recomendaciones que antes has solicitado y muestra cómo se pueden obtener: por escrito en cartas de recomendación o en Linkedin, llamando por teléfono a antiguos jefes o compañeros de trabajo, …

6. Sé tú mismo

Sería muy costoso tener que mantener una falsa impresión del primer día durante toda la vida.

7. El CV

Haz referencia a tu CV: “Como pone en mi CV, trabajé …”. Si han leído decenas de CV, habrán olvidado puntos importantes que tú deberás volver a destacar.

8. Pregunta tú también

No sólo contestes, pregunta lo que necesites saber (características del puesto, funciones, …). El entrevistador desconfiará de una persona que no tiene nada de iniciativa en una entrevista. Te medirán por tus respuestas pero también por tus preguntas.

9. El futuro

Destaca tus rasgos que sean importantes para el puesto a cubrir, no apabulles con datos o historias que no tienen que ver, pero sí cuenta aquello que tiene relación. Más que centrarte en el pasado, después de destacar que posees la preparación o experiencia requeridas, habla del futuro y de lo que puedes hacer por la empresa.

10. Demuestra

Cuando hagas referencia a algún éxito conseguido, aporta pruebas, no sólo lo nombres.

11. Da la vuelta a tus puntos débiles

Da la vuelta a tus puntos débiles. Por ejemplo

Mucho tiempo desempleado: “Es cierto que hace tiempo que no trabajo, pero he dedicado ese tiempo a formarme en los aspectos que creía más necesarios, todos los días me he mantenido activo, y he ampliado mi red de contactos.”

Demasiado joven: “Mi edad puede parecer un inconveniente, pero además de mis ganas de aplicar lo aprendido en la carrera, destaco que aprendo rápido y las personas de mi generación aportamos conocimientos informáticos y frescura a las empresas.”

Demasiado mayor: “Mi edad puede parecer un inconveniente, pero una vez superados los prejuicios puedo demostrar mis ganas de aportar una larga experiencia resolviendo problemas en otras empresas, y que soy un profesional adaptable.”

12. Acaba con un resumen de beneficios

Cita aquellas cualidades que más se ajustan al puesto, o en las que crees que destacas sobre el resto. La pregunta que siempre aparece de una u otra forma es “¿Cuáles son tus puntos fuertes? ¿Por qué piensas que tendríamos que cogerte a ti en vez de al resto de aspirantes? ¿Qué puedes aportar a la empresa?”.

 

Después de la entrevista

Anota tus impresiones en un cuaderno en el que irás controlando la fecha, empresa, persona, duración y desarrollo de la entrevista. Evalúate, y saca el máximo provecho a esa entrevista.

Envía un correo de agradecimiento.

 

Para aprender más, mira los enlaces de la categoría de Consejos para buscar trabajo y los artículos de Proceso de selección.

 

 

Sergio Ibáñez

 

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